domingo, 11 de octubre de 2009

Un regalo...

Desde que faltaba un día para despedirme de ti, en Ibagué, pensé que quería darte un regalo, algo que me permitiera demostrar toda la felicidad que me causó conocerte, en ese momento solo se me ocurrió llamarte, a despedirme de nuevo, para alargar el momento…

Todos los días no tengo la oportunidad de conocer a alguien que como tú, me ilumine el alma, con ideas maravillosas, con actitudes excepcionalmente humanas pero sobre todo, con una energía indescriptible…

Ahora te regalo unos dulces, uno de guayaba y otro de panela (como los que comimos una noche con plátano, ¿recuerdas?), es un regalo que tiene varios componentes:

Memoria: es un dulce típico de mi país, espero que te permita revivir buenos momentos…
Energía: para que tengas la fuerza de seguir soñando y luchando por un mejor mañana y por ser más feliz cada instante, (tengo la sensación de que te lo mereces)…
Gratitud: esa que te guardo por devolverme la fe, me demostraste que siguen existiendo personas como tú, capaces de irradiar tranquilidad con su sonrisa …

En verdad espero verte pronto, en mi espero que encuentres a un sujeto con el cual el mundo te hable más de cerca para vivir plenamente…

Te escribo también abrazos y besos, todos, sinceros…

No hay comentarios:

Publicar un comentario